Constituir un SPV (Special Purpose Vehicle) es crear una estructura jurídica específica diseñada para una inversión o transacción concreta.
El proceso comienza con la elección de la estructura jurídica y la jurisdicción, normalmente una sociedad limitada, un fideicomiso o una sociedad colectiva, en función de sus objetivos de inversión, estrategia fiscal y necesidades normativas.
No se trata sólo de crear una nueva empresa. Se trata de alinear la propiedad, la responsabilidad y la estrategia fiscal con sus objetivos de inversión.
Ya se trate de adquirir una propiedad, reunir capital o aislar el riesgo en una empresa conjunta, la creación de una SPV le ofrece un control y una separación que la propiedad tradicional no puede proporcionarle.
En esta guía trataremos:
- ¿Cómo se crea un SPV?
- ¿Quién puede crear una SPV?
- ¿Cuál es el plazo de tramitación para crear una SPV?
- ¿Cuántos inversores puede tener una sociedad instrumental?
- ¿Cuál es la diferencia entre SPE y SPV?
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La información contenida en este artículo es meramente orientativa. No constituye asesoramiento financiero, jurídico o fiscal, ni una recomendación o solicitud de inversión. Algunos hechos pueden haber cambiado desde el momento de su redacción.
Cómo crear una SPV
Aquí tienes una guía paso a paso:
- Elija la jurisdicción: El primer paso es elegir dónde constituir la SPV. Las opciones más populares incluyen el Reino Unido (a través del Registro Mercantil), Estados Unidos (como una LLC a nivel estatal), o centros offshore como las Islas Vírgenes Británicas (BVI) y las Islas Caimán para la neutralidad fiscal o la privacidad de los inversores.
- Decidir la forma jurídica: Las SPV suelen estructurarse como sociedades limitadas (SRL), sociedades de responsabilidad limitada (SRL), o fideicomisos. El formato adecuado depende de sus objetivos, ya sea la propiedad, la sindicación de inversiones o la planificación patrimonial.
- Preparar los documentos de constitución: Necesitará documentos rectores, como los estatutos de la empresa, acuerdos de accionistas y, en el caso de coinversiones, también acuerdos de empresa conjunta o de suscripción. En ellos se definen los derechos de propiedad, la gobernanza y los procedimientos de salida.
- Registrar la SPV ante las autoridades: Dependiendo de la jurisdicción, esto implica la presentación de solicitudes ante entidades como el Registro Mercantil en el Reino Unido o un registro estatal en EE.UU.. La creación de empresas offshore requiere trabajar con proveedores de servicios autorizados.
- Abrir una cuenta bancaria y obtener un NIF: Una vez constituida, la SPV necesitará una cuenta bancaria específica y los registros fiscales pertinentes (por ejemplo, EIN en EE.UU., UTR en el Reino Unido). Son esenciales para mantener activos, recibir ingresos y presentar declaraciones.
- Establecer protocolos de cumplimiento: Las SPV deben cumplir los requisitos locales de información, contabilidad y, posiblemente, divulgación internacional (como FATCA o CRS). Esto es especialmente importante cuando se gestionan fondos de múltiples inversores.
Aunque es posible crear una SPV de forma independiente, la mayoría de los inversores, especialmente los que participan en operaciones de gran valor o transfronterizas, contratan a asesores jurídicos, proveedores de servicios corporativos o agentes de formación para garantizar la precisión y el cumplimiento desde el principio.
¿Quién puede crear una SPV?
Una SPV puede ser creada por personas físicas, sociedades, fideicomisos o grupos de inversión.
En general, no hay restricciones sobre quién puede establecer una, siempre que se cumplan los requisitos legales y reglamentarios.
- Creadores admisibles: Particulares, empresas, fideicomisos familiares, y los sindicatos de inversores pueden crear una SPV. Esta estructura es especialmente popular entre particulares e instituciones de alto patrimonio neto que buscan control, aislamiento de activos o agrupación de inversores.
- Sin requisito de residencia en la mayoría de los casos: Muchas jurisdicciones, como las Islas Vírgenes Británicas, las Islas Caimán e incluso el Reino Unido, no exigen que los propietarios o directores de la SPV sean residentes o ciudadanos. Esto hace que las SPV resulten atractivas para las operaciones transfronterizas y los inversores internacionales.
- Conozca a su cliente (CSC) y titularidad real: Aunque la constitución de una SPV suele ser sencilla, la mayoría de las jurisdicciones exigen que se revele la identidad de los beneficiarios finales (UBO). KYC Los protocolos se aplican estrictamente, sobre todo en entornos regulados o en alta mar.
- Propiedad extranjera y restricciones a los candidatos: Algunos países imponen limitaciones a las entidades controladas por extranjeros o restringen el uso de consejeros y accionistas interpuestos. Aunque estos servicios nominativos pueden utilizarse para mejorar la privacidad, deben cumplir las leyes locales de transparencia y la normativa contra el blanqueo de capitales.
La creación de una SPV suele estar al alcance de la mayoría de los perfiles de inversor, pero comprender los matices legales locales y las obligaciones de cumplimiento es crucial antes de iniciar el proceso.
¿Cuánto se tarda en crear una SPV?

En casos sencillos, la incorporación puede completarse en pocos días.
- REINO UNIDO: La creación de una SPV a través del Registro Mercantil suele tardar entre 24 y 72 horas, especialmente si se hace en línea como una sociedad de responsabilidad limitada.
- US: En la mayoría de los estados, una SPV constituida como LLC o corporación puede establecerse en un plazo de 1 a 5 días laborables. Algunos estados ofrecen servicios acelerados por una tarifa adicional.
- Jurisdicciones extraterritoriales: En lugares como las Islas Vírgenes Británicas o las Islas Caimán, el proceso suele durar entre 3 y 10 días laborables, dependiendo de la rapidez con que se lleven a cabo las comprobaciones de diligencia debida y cumplimiento (como CSC y AML).
Varios factores pueden retrasar el proceso:
- Estructuras de propiedad complejas (por ejemplo, múltiples niveles de accionistas corporativos)
- Requisitos adicionales de autorización (para actividades reguladas o gestión profesional de fondos)
- Procedimientos de diligencia debida jurisdiccional, especialmente en países con secreto financiero o de alto riesgo.
Contratar a un proveedor de servicios corporativos o a un asesor jurídico puede ayudar a agilizar los plazos y evitar retrasos administrativos.
¿Cuántos inversores hay en una SPV?
No existe un límite fijo sobre el número de inversores que pueden participar en una sociedad instrumental.
El número depende de la estructura, el entorno normativo y la finalidad de la SPV.
- Participación muy flexible: Una SPV puede constituirse para un único inversor, una pequeña sociedad o un gran sindicato con docenas de accionistas. Esta flexibilidad hace que las SPV sean ideales para las operaciones de club, inmobiliario empresas conjuntas y colocaciones privadas.
- Utilizado en estructuras de coinversión: Muchas SPV se crean para facilitar las oportunidades de coinversión. Múltiples inversores reúnen capital para respaldar una única operación, al tiempo que mantienen una clara separación jurídica de otros activos o empresas.
- Regidos por acuerdos entre accionistas: A medida que aumenta el número de inversores, resulta esencial contar con acuerdos claros entre los accionistas. Estos documentos describen los derechos de voto, las cláusulas de salida, la distribución de beneficios, los mecanismos de resolución de conflictos y los procesos de toma de decisiones.
Aunque las jurisdicciones pueden imponer umbrales reglamentarios (como límites a las ofertas no reguladas o exenciones de colocación privada), la estructura subyacente de una SPV sigue siendo adaptable para dar cabida a una amplia gama de tipos de inversores y tamaños de grupo.
¿Hay alguna diferencia entre SPV y SPE?
Aunque a menudo se utilizan indistintamente, SPV y SPE (Special Purpose Entity) tienen sutiles diferencias arraigadas en el contexto de uso.
- SPV es un término más comúnmente utilizado en la inversión y las finanzas, en particular para las adquisiciones de propiedades, sindicaciones de capital riesgo o estructuras de capital privado. Se refiere a una entidad jurídicamente separada creada con un propósito único y definido, por lo general para aislar el riesgo o racionalizar la propiedad.
- SPE, por su parte, es un término contable o jurídico más amplio que se utiliza en la estructuración empresarial, la titulización, los acuerdos de arrendamiento financiero y la gestión de balances. El término aparece a menudo en los estados financieros, los documentos reglamentarios o las operaciones de financiación estructurada.
En la práctica:
- Ambos términos se refieren a entidades jurídicamente distintas creadas para realizar transacciones específicas limitando la exposición a la empresa matriz o a los inversores.
- La distinción tiene que ver más con el lenguaje y el contexto. SPE es más común en el gobierno corporativo y la presentación de informes, mientras que SPV se utiliza ampliamente en la estructuración de inversiones.
Para la mayoría de los inversores y negociadores, las diferencias funcionales son mínimas.
Ya se denomine SPV o SPE, la entidad debe servir a su finalidad jurídica y financiera prevista, cumpliendo al mismo tiempo las normas jurisdiccionales.
Conclusión
Una SPV no es sólo una envoltura legal; es un instrumento estratégico que puede mejorar el control, racionalizar la propiedad y gestionar el riesgo de inversión cuando se utiliza correctamente.
Pero su eficacia depende de lo bien que esté estructurada, mantenida y alineada con sus objetivos generales.
Desde el cumplimiento hasta los matices jurisdiccionales, cada elemento es importante.
Cuando se implementa cuidadosamente, una SPV puede ofrecer ventajas significativas para las adquisiciones selectivas, planificación patrimonial, o empresas transfronterizas.
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